Va acabando el año y de nuevo hago balance de cómo han sido
estos doce meses, este 2013 en el que teníamos tantas esperanzas puestas…
Recuerdo el final de 2012, las conversaciones sobre el nuevo
año, las ilusiones y esperanzas que teníamos en que fuera un buen año en el que
todo fuera bueno.
El 2013 ha sido un año que ha pasado con más penas que
glorias, un año para el olvido con momentos inolvidables.
Haciendo un repaso me
doy cuenta de que he pasado por multitud de altibajos por todo, he reído, he
llorado, me he acordado de todos e incluso me he encontrado sin saber que me
había perdido.
Ha habido multitud de momentos clave, momentos que han
marcado un antes y un después para bien o para mal. Siempre dando el 100% sin
saber qué pasará después, si el esfuerzo será reconocido u olvidando, si valdrá
la pena... pero siguiendo siempre adelante hasta llegar al día de hoy, a la página
365 de 365 como dicen por ahí. Así que habrá que hacer un recuento de todos
esos momentos.
He hecho una lista con los 12 meses del año y he podido
resumir cada uno de ellos a veces con sólo una palabra, otras con una frase o
incluso con un nombre. Son palabras y frases que recogen a la perfección lo que
ha supuesto ese mes en mi vida y no os aburriré haciéndoos un resumen de cada
uno de estos meses, simplemente diré que cada día que vivimos, cada recuerdo que
escribimos nos va formando, nos hacen ser quienes somos hoy día y eso es lo
único que importa.
Mi año no ha sido fácil pero tampoco puedo decir que todo
hayan sido dificultades y hoy decido quedarme con lo bueno para empezar el
nuevo año con una gran sonrisa porque hay que ser valiente y seguir adelante.
Del 2013 me llevo grandes momentos de ensayos del Superstar y
grandísimas personas que conocí en esa obra. Muchas carreras, llamadas y
whatsapps para preparar una fiesta sorpresa inolvidable. Recuerdos de besos de
madrugada y paseos bajo la luna. Días de tranquilidad y grandes reflexiones. Risas,
muchas risas a todas horas cuando estoy rodeada de las mejores personas que
puedo tener a mi lado. Recuerdos inolvidables de vacaciones en las costas de
Cádiz. Días de rutina que a veces también son necesarios. Y a pesar del dolor
por la pérdida de seres queridos, hoy prefiero quedarme con el recuerdo de las
risas, de cada momento y de cada pequeña
enseñanza que nos regalaron antes de partir.
Y con todo esto sólo me queda decir que a pesar de cada
recuerdo malo, cada día de 2013 ha merecido la pena porque como ya decía Estopa
“las penas con rumba son menos penas” y por cada recuerdo malo también hay alguno bueno y si eso no es suficiente tranquilo, espera un momento porque no hay pena que no
se lleven unos chupitos de tequila y un buen Gin-lemmon si se toman en buena compañía.
Ah! Se me olvidaba, este año también me enseño una pequeña
fórmula que si no es de la felicidad al menos si aporta alegría y seguro que
muy buenos recuerdos, ¿quieres saber cuál es? Pues apunta:
Un par de amigos, una cena improvisada, unos chupitos de
tequila y toda una noche por delante (o en su defecto hasta las 2 que sale el
último metro).
Bienvenido 2014, aquí te espero con los brazos abiertos y una gran sonrisa.

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